Se trata de María Celeste Ponce, quien practicó la ceremonia durante un viaje a Medio Oriente. “Me hundí para sepultar el pecado, me levanté para vivir en la luz”, posteó. Navegación de entradas ¿Desaparecerán las ciudades por el calentamiento global? “Depende de las decisiones que tomemos”, afirma una experta en la Cumbre Mundial sobre los Océanos El drama del chico de 14 años al que un docente, un inspector escolar y un diseñador abusaron y contagiaron VIH y sífilis