Es francés, tiene 85 años y no posee antecedentes de deterioro cognitivo ni problemas de orientación. Se confundió tanto con su GPS que terminó conduciendo 1.500 km hasta un país que ni siquiera limita con Francia. Navegación de entradas Dos belgas burlaron la seguridad del Louvre y colgaron un cuadro suyo en la sala de La Gioconda Laura Restrepo: “Vivimos en un mundo sin Dios ni ley, del sálvese quien pueda”