A sus trabajadores los trataba como esclavos. No podían enfermarse ni festejar sus cumpleaños. Si uno de ellos lo saludaba, quedaba despedido. Y mucho más. Navegación de entradas Los peligros de idealizar el ayer, según el psicoanalista Gabriel Rolón: “Nos anclamos a fantasmas del pasado” Polémica en Nordelta por un operativo para desalojar a los carpinchos: una ONG de vecinos se opone y reclaman “convivir” con los animales