Quién se dará cuenta. Eso pensó un grupo de amigos en su primer viaje a Europa. Las excusas y las falsas razones, aprendieron, no sirven para salir indemne si lo correcto se deja de lado.
Quién se dará cuenta. Eso pensó un grupo de amigos en su primer viaje a Europa. Las excusas y las falsas razones, aprendieron, no sirven para salir indemne si lo correcto se deja de lado.