Es una estrategia milenaria: quebrar al otro para que no tenga fuerza. Te contamos cómo la usaron desde Julio César hasta los partidos políticos actuales. Navegación de entradas El diseñador correntino que superó el bullying y hoy es aplaudido en la Meca de la Moda Abrí tu cuenta en Paraguay: el paso a paso para argentinos y qué papeles necesitás