No se trata sólo de ayudar al más débil, sino de saber y querer “hablar franco” al más poderoso, para que nunca se pierda el hilo conductor de una senda “civilizatoria” universal.
No se trata sólo de ayudar al más débil, sino de saber y querer “hablar franco” al más poderoso, para que nunca se pierda el hilo conductor de una senda “civilizatoria” universal.