Se la llevaron de su casa a punta de pistola y la encerraron en una prisión. Ahora descubrieron el error. Al pasar seis meses presa no pudo pagar facturas y perdió su casa, su coche e incluso su perro. Navegación de entradas Las desventuras de Soren Kierkegaard: el dramático romance del filósofo que se preguntó por la libertad y la angustia Captaron una nebulosa que parece un cerebro gigante flotando en el espacio