Es un método simple y económico que se aplica desde hace un tiempo especialmente en balcones. Funciona gracias al reflejo del sol y al sonido metálico que producen al moverse con el viento. Navegación de entradas El “proceso del siglo” vuelve a foja cero: la justicia vaticana anula la condena al cardenal Becciu y habrá juicio otra vez Una mujer escribió un libro sobre cómo superar el duelo tras la muerte de su esposo: ahora la condenaron por haberlo asesinado