El “optimismo irreal” nos lleva a subestimar riesgos personales, creyendo que las consecuencias negativas siempre afectan a otros, pero no a nosotros mismos. Aceptar la vulnerabilidad no es pesimismo, sino madurez psicológica. Navegación de entradas F1 en Japón, Franco Colapinto se lamentó por otra carrera arruinada por el Safety Car: “Estábamos para pelear los puntos” La increíble vida de Giuseppe Garibaldi, el héroe italiano forjado en tierras sudamericanas