- El tono del pontífice fue diplomático pero incisivo en un país criticado por su ataques a la libertad de expresión y las condiciones económicas penosas en los centros periféricos.
- Viajó de Malabo a Mongomo, bastión del presidente Teodoro Obiang Nguema, de 83 años, y acusado de violaciones a los derechos humanos.
