Escobar y San Miguel fueron los pioneros. Avellaneda aprobó la ordenanza y ya avanzó en la inscripción. Y hay dos proyectos en la Legislatura para que tengan armas letales. Aseguran que la Policía Bonaerense no da abasto para combatir el delito. Navegación de entradas El estilo de Isabel II: la muestra en Londres que conmemora su vida a través de su icónico vestuario Johann Wolfgang von Goethe: “Lo que no comprendes, no lo posees”