La rigidez mental en el poder puede fracturar sociedades. La inflexibilidad cognitiva, disfrazada de firmeza, ignora la voz del pueblo, reencuadrando protestas como desinformación o agitación organizada. Navegación de entradas Los geniales hermanos Dardenne: “Iluminamos la realidad sin imitar lo que sucede” El laberinto del horror: cómo es por dentro la casa donde mataron a Agostina Vega