La expresión se le atribuye al estoico Séneca. La frase parece simple, pero guarda una reflexión profunda y muy utilizada en tiempos críticos. Navegación de entradas En un operativo nocturno, Toviggino sacó los caballos de la mansión de Pilar para llevarlos a la casona de un jefe del PJ Quiniela de Santa Fe: resultado del sorteo de la Vespertina de hoy, viernes 23 de enero