Denostada tanto por el espectador sofisticado como por el público promedio, la figura del esnob esconde una virtud en épocas de antiintelectualismo, dice el autor. Y cita a Beatriz Sarlo: “El gusto se alcanza a contracorriente, casi sin placer”. Navegación de entradas En medio del cierre de empresas, el banco más grande del mundo se expande y busca empleados en Argentina