El maestro zen enseñó que no sólo la comida física nutre nuestro cerebro, sino también lo que vemos, oímos y tocamos. Qué tipo de cosas potencian o intoxican nuestra mente y cómo podemos elegir mejor los estímulos. Navegación de entradas El verano sin sobremesa Buenas noticias para Texas: Greg Abbott hizo cambios en el Sistema Universitario de Houston