Planeaba dejar de describirlos como símbolos de odio y pasar a calificarlos como elementos “potencialmente divisivos”. La iniciativa provocó una ola de rechazo y fue calificada de “repugnante”. Navegación de entradas Liberaron a Brenda Barattini, la arquitecta que le cortó el pene a su amante con una tijera de podar Cuál es la ciudad más segura de California, según la inteligencia artificial