Desde 2005 publica avisos fúnebres para evocar a su nieto, que murió a los 14 años. “No pude intuir que algo pasaba por esa cabecita”, dice la última necrológica. Clarín rastreó a la mujer, que cuenta la historia tras la partida de Tincho. Navegación de entradas Julieta Makintach, a un año del escándalo: entre la tristeza y el recuerdo de su “vida anterior” como jueza