Diego jugó cinco partidos en ocho días y demoró su arribo a Israel a una semana del debut en la Copa del Mundo. Los organizadores amenazaron con suspender el amistoso y Bilardo esperaba preocupado en Tel Aviv. Navegación de entradas Cita del día, de Sócrates: “No debemos pensar que lo más importante es vivir, sino vivir coherentemente” Nuevas guías alimentarias de Estados Unidos: lo bueno, lo malo y lo peor