La frase, escrita hace unos 2.000 años, no pierde vigencia en el siglo XXI. Por qué este filósofo romano vivió en carne propia lo que cuenta en este proverbio. Navegación de entradas La Copa del Mundo original, en Argentina: el recuerdo omnipresente de Maradona, la anécdota de Ruggeri y el mensaje del “Negro” Enrique por el paro general El Senado convocó a tratar la reforma laboral antes de que lo apruebe Diputados y hubo reacción del peronismo