El personaje de Santiago Segura, corrupto, xenófobo, mugriento y misógino, vuelve después de 12 años. Sigue incorrecto, pero sincero, y arremete contra la política. Navegación de entradas Arquitectura en pendiente: una vivienda que dialoga con el cerro tucumano La casaca de Dios, con Jorge Marrale y Natalia Oreiro: el que no salta es un inglés