- El continente vive el mayor momento de rearme desde antes del fin de la Guerra Fría y la industria militar, que fue rebajando capacidad de producción desde hace más de 35 años, no puede hacerse cargo por ahora de todos los pedidos.
- El agujero pueden colmarlo las automotrices, que tienen exceso de plantas de montaje y personal especializado en la fabricación de vehículos.
